Homero Luciano
La realidad económica que vive el mundo en el día de hoy, obliga a los gobiernos de países desarrollados y en vías de desarrollo; a diseñar políticas, que tiendan a incentivar y a fortalecer las capacidades de los connacionales que han fijado residencia en otros países, tendente a motivarlos para que se inserten en las actividades comerciales y de inversión el mercado local.
Estados Unidos, es el destino, que por razones muy obvias, toman la mayoría de los ciudadanos dominicanos cuando deciden emigrar; registrándose, que para el año 2000, el 78% de los migrantes fijaban su residencia en el gran coloso del norte. Las ultimas estadísticas publicadas por organismos oficiales del gobierno norteamericano, nos indican que del año 2000 al 2010 la población dominicana, tanto migrante como nativa, alcanzó a ser 1.4 millones de personas, de los cuales el 62% viven entre New York y New Jersey; el 12 % vive en la Florida y el 7% en Massachusetts.




Hace unos días una cadena de noticia, de radio y tv, me ha invitado a explicar el por qué de tantos cuerpos quemados, de homicidios perpetrados en los últimos días. No he podido contestar ni unas sola de las preguntas sobre el particular, ya que la cita no se produjo, pero mientras espera la llamada me he puesto a considerar algunos puntos, creo yo, vinculado al tema. Considerando que puede tener algún valor de análisis, he decidido publicarlas, por ser costumbre informar a los lectores que dan seguimiento a los problemas seculares de la violencia criminal.








