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El fantasma de las Pymes

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9x7josetomasperezLas Pymes en República Dominicana son una especie de fantasma, todo el mundo habla de ellas, pero parece que nadie las ve. Las amas de casa van diariamente al colmado pero no saben que ese colmado es una Pymes, vamos al taller de mecánica a reparar el vehículo, hablamos con el maestro, nos resuelve el problema y nunca nos percatamos de que ese maestro era un microempresario de las Pymes.

Y eso pasa también, con el que nos vende el garrafón de agua, con el que se estaciona en su camioneta a vendernos piñas, con la joven emprendedora que opera el salón de belleza, con el que tiene un taller de costura, con el peluquero, con el humilde propietario de un comedor, con el bulloso y alegre dueño de un colmadon, con el ventorrillo que vende frutas y vegetales, con el reparador de zapatos, que tanto criticamos por que no trabaja los lunes. Pasa con todos. Les compramos, les vendemos, les "cogemos fiao", les pagamos, pero parece que no existen.

En República Dominicana, las micro, pequeñas y medianas empresas, sin embargo, son una realidad del tamaño del Huacal. 386 mil unidades pertenecen a este sector, responsables en conjunto del 70% de los empleos a nivel nacional, y generadora del 27% del PIB. La mayoría, creadas como estrategia de supervivencia de individuos desempleados y sin ninguna preparación para los negocios.

Es la realidad también en México, donde operan más de 4 millones de micro, pequeñas y medianas empresas. En Argentina que pasan del millón, en Colombia que son más de 680 mil, en Chile que llegan a 550 mil, en el Salvador que son 400 mil.

Pero la importancia económica y numérica de las Pymes, no solo es un fenómeno de los países subdesarrollados, en los Estados Unidos y Canadá representa el 97% de todos los negocios establecidos. Aportando el 57% de la fuerza laboral y el 45% del PIB.

En Europa, la mayoría de las empresas son micro, pequeñas y medianas, siendo las micros con menos de 10 trabajadores, las responsables de la tercera parte del empleo que se produce en esa región.

Durante los últimos años y dado el peso específico de las mipymes en las economías de los países, América Latina ha desarrollado una tendencia hacia la normalización jurídica, creando leyes y reglamentos para su organización y fomento.

En nuestro país, el Congreso Dominicano evacuo la ley 488-08 en el año 2008, mediante la cual, entre muchas acciones caracteriza el sector, estableciendo los parámetros para la definición de las pymes según el número de trabajadores que emplean, y la facturación anual que generan.

Esta ley denomina a una empresa como micro si tiene de 1 a 15 empleados, pequeña si tiene de 16 a 60, y mediana si emplea de 61 a 200 trabajadores. Siendo las primeras el 89% de todo el sector, las segundas el 8% y las terceras, apenas el 3%.

Los obstáculos que enfrentan las Pymes en nuestro país son muchos, se menciona predominantemente la falta de acceso al crédito. Creemos sin embargo, que la limitada preparación y capacidad de su capital humano, y como consecuencia, la pobre gestión administrativa, contable y comercial es el más grande de todos.

El Gobierno Dominicano, ha anunciado recientemente que el 20% de las compras del estado deben recaer en las Pymes. Las Pymes contestan diciendo que la mayoría no está preparada para competir. Conscientes de que la expansión de las MíPymes, es fundamental para el crecimiento del ingreso de la población y la reducción de la pobreza.

El Estado, amerita la definición de una política que integre el acceso al crédito con su formalización jurídica y la capacitación de su capital humano.

El paternalismo al que aspiran las pymes no va a prosperar en el ambiente de competencia interna y externa que rige el mercado dominicano.

No criticamos que los gobiernos den, en los últimos 8 años, más de cuarenta mil millones de pesos se han repartido en los programas de solidaridad. ¡Creo que nadie ha dado tanto!

El agujero negro del asistencialismo es insaciable, la pobreza extrema obliga a dar, pero tenemos que dedicar la parte más importante de nuestros escasos recursos a producir más y dar menos.

Las Pymes, son un reto para este gobierno, si partimos de la importancia que el Presidente de la Republica le ha dado al sector. Solo el 22% tiene acceso a la banca comercial, entonces crear un fondo especializado no es suficiente.

Hay que pensar en un sistema de garantías de préstamos, en la simplificación de los permisos de licencia para operar, en la creación de redes de Pymes, capaces de generar productos competitivos de manera colectiva para venderle al Estado y al público.

En la eliminación del anticipo y la reducción del impuesto sobre la renta al sector, para utiliza esos recursos en la capacitación del personal y la adquisición de maquinaria y tecnología.

Hay que pensar en la construcción de parques industriales para las Pymes, en las incubadoras, en la implementación de ferias permanentes, y en los centros de capacitación.

Ahí están las Pymes esperando, no son seres etéreos ni fantasmas. Percibimos que su momento puede estar llegando en República Dominicana.

Escrito por:

José Tomás Pérez

El autor es político, ex Senador de la República.

El fantasma de las Pymes

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