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Los médicos legistas

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9z9wilfredomoraUn punto de partida legal. Según la primera legislación de Organización Judicial en la República Dominicana, la Ley 163, del 21 de noviembre de 1927, un médico legista tiene, entre otras funciones y obligaciones, las siguientes:

 1. Determinar que realmente la persona está muerta, para luego poder certificar o legalizar el fallecimiento;

2. Tratar de identificar a la persona: verificar si tiene documentos de identificación personal y buscar registro de sus huellas;

3. Dar fe de la fecha y hora de ocurrida la tragedia;

4. Ponderar las causas de la muerte: lesiones que la provocaron, reconocimiento de las condiciones y las armas (en caso de asesinato o suicidio) que se utilizaron para cometer el hecho;

5. Investigar, certificar y legalizar la forma jurídica de la muerte, si fue un asesinato-suicidio o si es muerte natural, indagar e informar sobre la enfermedad que en realidad provocó el deceso;

6. Interés legal. El médico legista tiene bajo su responsabilidad, la recomendación de autopsia para que las autoridades competentes puedan rendir un informe jurídico-judicial acabado y completo; y,

7. Luego de llenar todos estos requisitos, tiene la obligación de participar en todo lo que concierne a la autopsia, ya que es el único galeno que entra en la escena, describe el escenario, la posición y condición del o de los cuerpos y es, al fin de cuentas, el que autoriza y ordena el levantamiento del cadáver. Esa ya no es la letra ni la música. Tampoco el derecho.

Se hace necesario someter a escrutinio el oficio de los médicos legistas. Sobre todo ahora que los médicos legistas y forenses, pertenecen al Instituto Nacional de Ciencias Forenses de la República Dominicana (INACIF). En un principio, deseamos contribuir con una ligera explicación de la diferencia conceptual para evitar lo que se llama vaguedad semántica entre estos dos tipos de profesionales, que la generalidad ha estado nombrando de manera indistinta.

Interesado por la patología forense desde un tiempo para acá, consideramos importante que se acepte que los médicos forenses no son patólogos forenses y que los médicos legistas son médicos generales con o sin especialidad, que no están acreditados para llevar cabo autopsias. La verdad es los médicos legistas, a pesar de poseer una exigua preparación dentro de la función de legista, sin pertenecer a ningún «círculo respectivo», son acreedores de especialidades como los médicos que son: el INACIF debe permitirle llegar a ser forense, al unísono de sus funciones de legistas.
Cree el profano que con la aparición del INACIF, el médico legista ha logrado un paso de avance al obtener un cambio profesional; muy por el contrario, está pendiente de aparecer al menos la primera actitud de que al legista lo van a encauzar en la enseñanza medicolegal de la que todavía carece. Hay incertidumbre de cuál será su actuación dentro del Código Procesal Penal. No existen normas internas de trabajo. Algo que debió ya estar elaborado en el INACIF.

Escasos en números –unos 54 en todo el país–, la gran mayoría, ignora la gran bibliografía de la medicina legal (libros, revistas especializadas y artículos) y no obstante de ello, no lo podemos ver del todo como unos «empíricos», y hasta los «saca-balas» de otras pocas.

Pero ocurre que hay legistas en el país que tienen especialidades; los vemos levantar los cadáveres todo el tiempo, y deben a sus especialidades el saber el qué y el cómo de las autopsias, es algo muy duro para todos ellos.

Siento que no sé cómo voy a enfrentarme a estos doctores-profesores de la medicina legal, que son los médicos forenses, y sobre todo, a los que han dirigido el Instituto Nacional de Patología Forense, a los que han enseñado en esa residencia médica, para decirle lo que realmente pienso de los médicos legistas y de sus verdaderos problemas; pues, no puede haber mayor fortuna para un especialista y además perito, que el abrazar los objetivos por lo que se realizan las ciencias forenses; aunque –quizás ya debería haberlo dicho– existe una situación muy difícil en el plano laboral y de capacitación del médico legista. Eso incluye el sueldo que ganan: unos dicen bien, otros ganan sueldos bajos.

¿En qué han estado pensando los médicos forenses todo este tiempo, sobre la figura del legista?, ¿ha sido la culpa de los jueces, o de los gobiernos y de la conciencia colectiva, la falta de voluntad frente al trabajo de los legistas?

La medicina legal no es una "burbuja en el aire", una ciencia estática, sin contacto con la realidad social. Todo lo contrario, los países donde hay un buen desempeño del saber medicolegal, puede atenderse con justicia objetiva y con criterio científico los conflictos a los que se refiere el derecho penal y de los cuales son los médicos legistas una pieza importante.

Un legista es un médico con una especialidad en medicina forense; y un médico forense dominicano es más o menos un legista si se les observa las pocas tareas que lleva a cabo y su perspectiva institucional.

Los médicos legistas

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